Precisamente por su antigüedad es muy difícil
determinar con precisión sus orígenes, ya
que aunque en su momento los hubiera no se han encontrado
documentos que avalen ningún dato. Por eso las hipótesis
que se han desarrollado se basan en las costumbres chinas
a lo largo de su historia. Entre ellas el interés
que mostraron en determinadas épocas por la cría
de perros destinados a muy diversos fines.
Se especula con la posibilidad de que su lugar de origen
sea Dah Let (Tai Leh), perteneciente a la provincia china
de Tung. Respecto a las razas que intervinieron en su formación,
se cree que el Chow Chow tiene cierta relación con
él debido a la coloración azulada de su lengua,
aunque esta circunstancia puede no ser determinante pues
en el continente asiático hay muchas razas caninas
no conocidas en Occidente que poseen esta característica.
Otro de sus antepasados pudo ser el Dah-Let Fighting Dog,
que fue usado como perro de pelea. Esta raza poseía
la piel suelta para que sus contrincantes tuvieran mayores
dificultades para dañarle gravemente. Entre las actividades
que pudieron llevar a cabo los primeros Shar Pei también
se encuentra la caza y la guarda. Hay que destacar que en
China a todos los perros guardianes se les llama «fighting
dog», es decir, perros de pelea.
Las características de la raza se desarrollaron
a través de cruces selectivos, para proporcionar
una piel perfectamente arrugada sin llegar a la exageración,
así como la especial configuración del pelaje,
áspero y muy desagradable si es mordido por un contrincante,
además de que el perro lo puede erizar durante la
pelea. Shar Pei significa «piel de arena».
Dado que el régimen comunista consideraba un lujo
la tenencia de perros, Mao Tse-tung decretó que se
exterminaran masivamente. Así, los pocos Shar Pei
que se salvaron estaban en Hong-Kong, Macao y Taiwan. Uno
de sus más fieles criadores, el señor Matgo
Law, que residía en Hong-Kong, ante el temor de que
se repitieran los hechos cuando esta ciudad pasara a manos
chinas a finales del siglo XX, escribió a una revista
estadounidense especializada solicitando ayuda para asegurar
el futuro de la raza. La respuesta más contundente
procedió del señor Ernest Albright, a quien
se considera el benefactor de la raza en Occidente debido
a que gracias a él fue conocida internacionalmente.
En 1988 el American Kennel Club admite que participen en
las exposiciones en el apartado Miscelánea. Sin embargo,
no es hasta 1992 cuando se le reconoce como raza. La FCI
publica el estándar del Shar Pei en 1994.