Debido a la ausencia de cruces con otras especies animales,
es posible que el Samoyedo sea la raza contemporánea
que procede más directamente del perro antiguo. Han
sido el aislamiento y la adaptación al medio los
que le han dotado de su aspecto actual. Su primer territorio
fue un mundo de nieve y de hielo formado por los vastos
inicios de la tundra, que iban desde el mar Blanco hasta
el río Yenisei. Sin embargo, la raza ha atravesado
fronteras, ha alcanzado, incluso, el Polo Sur de la mano
de Roal Amundsen en 1911.
Los primeros importadores británicos fueron los
señores Kilburn-Scott, en el año 1889, y los
primeros ejemplares eran de color negro, chocolate, crema,
negro con blanco y blanco solo. Con el tiempo fueron estos
ejemplares los preferidos. Fue el citado matrimonio el que
más importancia tuvo en la cría y desarrollo
de la raza según la conocemos hoy, de hecho un ejemplar
criado por ellos ganó cinco veces consecutivas la
exposición Crufts. A su vez tuvieron una gran influencia
en la elaboración del estándar que se redactó
en 1909.
La reina Alejandra era una criadora apasionada y los descendientes
de sus perros se encuentran hoy día en muchos de
los criaderos británicos y estadounidenses.
Un ejemplar que resultaría determinante para fijar
tipicidad y color fue «Kara Sea», nacido en
1924 y propiedad de D. Edwards. En cambio, no es hasta la
década de 1930-1940 cuando aparecen criaderos de
calidad, una vez que la raza ya estaba establecida.