Esta era una tribu de pastores, y se desplaza con su ganado
(cabras y posiblemente ovejas) y sus perros crestados. Estos
últimos servían de ayuda a los Khoi khoi en
la caza de animales salvajes, en especial del león:
los perros acosaban e inmovilizaban a la fiera, hasta que
llegaban los cazadores con sus armas para darle muerte.
Tiempo después son desplazados por otras tribus
y continúan hacia el sur, hasta establecerse en la
actual Sudáfrica.
Evidencia arqueológica sugiere que llegan a la zona
del cabo de Buena Esperanza por el año 500 de nuestra
era, es decir, unos 1.000 años antes de la llegada
del portugués Bartolomé Dias, el primer europeo
en visitar estas costas.
Esta región ya estaba habitada por los "bushmen",
tribu de contextura pequeña, principalmente cazadores
y recolectores, con quienes los Khoi khoi mantuvieron enfrentamientos
frecuentes.
En 1497 el portugués Vasco da Gama llega a lo que
después sería conocido como el cabo de Buena
Esperanza. Según su "Diario da Viagem",
la zona estaba habitada por gente con muchos perros "...
similares a los que hay en Portugal, y ladran igual que
aquellos".
En Abril de 1652, el holandés Jan Van Riebeeck desembarca
en esa misma región con la intención de establecer
una asentamiento permanente, que sirva como base de aprovisionamiento
para los barcos que navegaban entre Europa y Oriente. Es
aquí cuando comienza el acercamiento de los Khoi
khoi con los colonos europeos, quienes los llaman despectivamente
"Hottentots", palabra que era usada en esa época
para describir a los tartamudos. Esto se debe a que más
del 50% de las palabras del idioma de los Khoi khoi comenzaban
con un sonoro "clic", similar al idioma actual
de la tribu sudafricana Xhosa.
A los primeros colonos holandeses pronto siguieron inmigrantes
alemanes, belgas y franceses, quienes llegaban a la región
con sus perros: galgos, bulldogs, mastiffs y algunas otras
razas. El cruce entre estos perros llegados de Europa y
los de los Khoi khoi sentaron las bases para el actual Rhodesian
Ridgeback.
No fue hasta 1870 que los primeros ejemplares llegaron a
Rhodesia, llevados por el reverendo Charles Heim, quien
fue enviado a la misión de Hope Fountain, en Matabeleland
(actual Zimbabwe occidental), y llevó consigo 2 perros
crestados.
Allí conoció a Cornelis van Rooyen, un joven
aficionado cazador, quien llevó a estos perros en
sus cacerías. Tan impresionado quedó van Royeen
de la valentía y resistencia de estos animales, que
no dudó en cruzarlos con sus propios perros de caza.
A partir de entonces fueron conocidos como "van Rooyen
dogs" (perros de van Rooyen), hasta cerca de 1910,
en que se comenzó a conocerles como "Ridgeback".