En el pasado solía ser utilizado como perro de combate
en circos y batallas. Luego guardián de rebaños
y haciendas contra osos y grandes animales. En el año
1800 los ingleses lo llevaron a Norteamérica, donde
rápidamente adquirió prestigio por su fuerza
y valor. La historia del Mastiff tiene su más romántica
y bella referencia en la estirpe de "Lyme Hall"
que nace con una hembra perteneciente a Sir Pearce Leigh,
al que acompañó en tierras francesas durante
la batalla de Agincourt, celebrada el 25 de Octubre de 1415.
Herido de gravedad, Sir Pearce fue protegido y cuidado por
la perra hasta ser trasladado a París por sus amigos,
donde allí murió. Su cuerpo fue enviado a
Inglaterra junto con la perra y sus cachorros que había
dado a luz. Los descendientes de Sir Pearce continuaron
criando durante siglos esta línea de perros en la
mansión de Lyme Hall hasta el comienzo de la 1ª
Guerra Mundial en 1914. El O.E.M.C (Old English Mastiff
Club), club dedicado en Gran Bretaña a la raza, fue
fundado en 1883 erigiéndose como uno de lo pioneros
y habiendo alcanzado ya una existencia centenaria. El Mastiff
tal y como hoy día lo conocemos es el producto de
la cría realizada durante el siglo XIX (The Mastiff
and Bullmastiff Hand Book, 1988). Actualmente se lo emplea
como perro de guarda, de defensa personal y de compañía
familiar.