Son proclives a sufrir displasia
de cadera y de codo. Otros problemas en esta raza son la atrofia
retinal progresiva y la displasia de retina, por lo que los
Labradores deberían ser exiaminados anualmente por
un veterinario oftalmólogo.
Los Labradores son propensos a algunas alergias de piel
suaves. Las infecciones en los oídos son siempre
un problema potencial con razas de orejas colgantes. Tienen
tendencia a engordar porque lo que se debe controlar su
dieta.