Los grandes rebaños de ganado eran la base segura
de su sustento y éstos debían ser protegidos
de los animales salvajes y saqueadores, y para ello la ayuda
de los perros era imprecindible.
De ahí la explicación de la antiquísima
formación de los perros pastores de guardia y defensa
como el Komondor y el Kuvasz.
No hay documentación escrita de la época
nómade sobre la formación de las razas de
los perros pastores. Se sabe que vivían en compañía
de sus dueños y les ayudaban en las tares cotidianas.
El Rey Matías (1458-1490) lo utilizaba en las cacerías
reales, poniendo a la raza de moda entre la nobleza, los
ejemplares puros eran regalados a los aristócratas.
Los primeros documentos acerca del Kuvasz datan del siglo
XVIII. El religioso Pedro Pazmán, el poeta militar
Nicolás Zrínyí, el escritor Esteban
Gyöngyösi ya nombran al Kuvasz. Földiseñalaen
1801 como Kuvasz a la raza conocida por nosotros.
Un dibujo del Kuvasz hecho por Francisco Páthé
data de 1815. Otra ilustración de Treitschke es de
1841. No son pocas las ilustarciones y pinturas antiguas
que muestran al Kuvasz tal como lo conocemos hoy.
La crianza deportiva del Kuvasz data de 1905. En ese año
Buzzi describió el Standard de los perros húngaros
y fue luego completado por Kerpely en 1914, y por Raitsits
en 1924.. El que hasta hoy se tomaba como válido
data de 1966.
La decadencia de la vida pecuaria hace que el Kuvasz gane
como perro guardián. En los años '30, esta
raza fue muy apreciada y se expandió enormemente,
cruzando las fronteras húngaras y llegando hasta
Alemania, Holanda, Suiza, Rumania, Checoeslovaquia, Polonia
y USA.
La Segunda Guerra Mundial asestó un duro golpe a
la raza, sólo unos pocos sobrevivieron a la ocupación
de las tropas y a la guerra. Pero su regeneración
se logró con éxito gracias a la colaboración
de todos los criadores, y hoy volvemos a tener una considerable
población de Kuvasz, y los criadores se multiplican
y conservan esta gran raza según los estrictos parámetros
mundiales.