Ciertas debilidades pertenecen al pasado como los problemas
de crecimiento y verticalidad, a condición de que
el dueño recurra a un alimento completo de alta gama,
adaptado al crecimiento de razas gigantes, y que le haga
un seguimiento a su perro por medio del veterinario que
conozca este problema.
El Gran Danes es muy sensible a la torsión de estómago,
a menudo fatal. Para prevenirlo, se debe distribuir su alimentación
dos veces al día, evitando cualquier tipo de ejercicio
violento después de las comidas.