En la literatura existen noticias de perros «teroures»
a través de Juliana Berners, que en su obra «Boke
of St. Albans», 1486, cita a un tipo de perro de carácter
arrogante. Posteriormente, en 1570, el profesor en Cambridge
Johannes Caius escribió uno de sus primeros tratados
sobre perros ingleses, donde menciona a uno que se utilizaba
exclusivamente en la caza del zorro o del tejón.
La mayoría de los autores británicos relacionan
a estos perros cazadores con los que los romanos llevaron
durante su conquista de las islas británicas allá
por el año 54 antes de nuestra era.
Todo parece indicar que la raza se formó a finales
del siglo XVII o principios del XVIII, con el auge de la
práctica de la caza del zorro. Entre las jaurías
de Sabuesos siempre había algún Terrier que
expulsaba de su guarida a la presa. Hasta ese momento se
preferían los ejemplares de pelo liso, al ser considerados
más refinados, si bien los de pelo duro se siguieron
criando en zonas de clima más extremo. Los primeros
Fox Terrier propiamente dichos no aparecieron hasta el siglo
XVIII, de ello se tiene constancia a través de un
cuadro de Hamilton, hacia 1700.
El reverendo Jack Russell, el primer criador conocido de
la raza, adquirió cuando todavía era estudiante
en Oxford su primera perra Fox Terrier de pelo duro a un
lechero. A pesar de que muchos autores actuales dudan del
aporte genético de sus perros en los actuales, sí
podemos asegurar que tuvo una gran importancia en el desarrollo
de la raza, la que crió hasta 1873.
Hasta la segunda mitad del siglo XIX no es registrado el
primer Fox Terrier, aunque no compitió en ninguna
exposición de belleza. Sí lo hicieron los
ejemplares del mayor Harding Cox y William Carrick, quienes
pensaron que los perros de pelo duro tenían las mismas
posibilidades morfológicas que los de pelo liso.
En 1876 se constituyó el Fox Terrier Club por iniciativa
del mayor Cox. En 1885 lo hizo el American Fox Terrier Club.
En esta época tanto los perros de pelo duro como
los de pelo liso eran considerados dos variedades dentro
de la misma raza.
No es hasta principios de nuestro siglo cuando los perros
de pelo duro adquieren la fama que todavía hoy poseen.
El primer ejemplar relevante lo cría la duquesa de
Newcastle, la criadora más importante anterior a
la I Guerra Mundial. Varios ejemplares de su afijo, «of
Notts», fueron los fundadores de la raza según
la podemos contemplar hoy día.
Uno de los ejemplares más destacados de todos los
tiempos fue «Gallant Fox of Wildoaks», nacido
en 1929 en Nueva York. Este perro era nieto de uno de los
ejemplares más importantes del Reino Unido, «Talavera
Simon».
Durante la II Guerra Mundial la cría del Fox Terrier
descendió en número, sin embargo, no lo hizo
en calidad, por eso hoy podemos gozar de una raza verdaderamente
espectacular.