El Fila Brasileiro fue un animal moldado por la propia
naturaleza, lo que justifica su agresividad natural, la
cual fue aprovechada por los holandeses invasores en torno
al año de 1631 en todo el litoral noroeste del Brasil
colonial.
Un grabado flamenco de 1671 de la ciudad de Olinda muestra
perros de gran tamaño y voluminosa cabeza. También
en una carta de 1630 de un órgano del gobierno holandés,
escrita en flamenco dice: " Una remesa de 300 perros
auxiliaron a los soldados holandeses en la captura de índios,
negros y portugueses, que se encuentran desarmados ".
Varias son las tesis sobre el origen del Fila Brasileiro.
La más difundida, evidencia un primitivo cruzamiento
del antiguo Mastiff Ingles, Dogge Engelsen (el antiguo Bulldog
Ingles) y el Bloodhound (Sabueso). Fueron los primeros Filas
Brasileiros quienes acompañaron a los colonizadores
del país, hasta la selva amazonica por un lado y
hasta los contrafuertes de los Andes del otro, en busca
de oro, diamantes y otras piedras preciosas y fueron también
los Filas los que con ellos se instalaron en las regiones
más inhóspitas. Por ser fuerte, pesado y valiente,
con excelente faro, el Fila llegó a ser utilizado
en la caza de índios para servir de esclavos a los
colonizadores y posteriormente para vigilar a los esclavos
negros. Pero ya tenia la fama de "oncero", és
dicir cazador de onzas, siendo también empleado para
defender las reses y los caballos de los ataques nocturnos
de este felino matador. Estos mismos perros sobrevivieron
y se perpetuaran en el interior de Pernambuco llegando hasta
el valle del rio San Francisco. Hasta hoy el Fila se encuentra
en las haciendas brasileñas defendiendo el ganado
de los ataques de la onza brasileña y como guardia
del ganado o para hacer el rodeo. La resistencia de este
perro para hacer largas caminatas, acompañado el
ganado hasta los mataderos, hizo con que la población
del interior los llame de "bocas negras" o "cabezudos
boyeros".
El primer estándar oficial de la raza fue hecho
en el año de 1946 y reconocido internacionalmente
por la F.C.I. (Federation Cynologique Internationale) en
el año de 1968. Hoy la crianza de la raza es altamente
satisfactoria con más de quinientos criadores oficialmente
inscritos en el libro de origen brasileño. En el
año de 1981, la raza Fila Brasileiro fue la raza
canina con mayor número de registros genealógicos
en el Stud Book de la CBKC (Confederação Brasileira
de Cinofilia) en todo el territorio brasileño. Muchos
Filas fueron exportados para el exterior a partir de 1954,
principalmente para la Alemania. En los Estados Unidos,
fueron fundado dos clubs especializados de la raza por Clelia
Kruel, juez brasileña especializada de la raza por
la CBKC (Confederação Brasileira de Cinofilia),
de I, II y V grupos por la CBKC y FCI, criadora y propietaria
del tradicional Camping Kennel. Clelia Kruel fundo en el
estado de la Geórgia el FBCA (Fila Brasileiro Club
of America) en el año de 1984 y en el estado del
Texas el FBA (Fila Brasileiro Association) en el año
de 1992, ambos clubs especializados en la raza y que siguen
rigurosamente el standard oficial aprobado por la FCI.