La talla en los
machos está entre 56 y 61 centímetros, y en
las hembras, entre 51 y 56 centímetros. El dorso es
recto y bien firme, con una ligera elevación a la altura
de los riñones. La cola tiene buena longitud debe llegar
por lo menos hasta el corvejón; cuando está
en reposo, la lleva baja, con la punta ligeramente encorvada
hacia arriba; cuando el perro está activo puede llevarla
alta y alegre, pero nunca sobre el lomo. Las extremidades
anteriores son rectas y musculadas, de osamenta redondeada
y moderadamente desarrollada. Las extremidades posteriores,
vistas desde atrás, deben ser paralelas.
El pelo envuelve todo el contorno del perro. Es muy denso.
El pelo de cobertura es derecho y duro al tacto. El subpelo
es suave y muy tupido, hasta el punto de ocultar la piel.
La crin y la pechera están formadas por gran cantidad
de pelo.
Sobre el hocico y la punta de las orejas el pelo es corto
y liso, pero más abundante y largo en la base de
las mismas. Los miembros anteriores están provistos
de flecos, y en los posteriores forman calzones hasta llegar
a los corvejones, donde el pelo es liso. El de la cola es
muy abundante.
Hay tres variedades según el color del ejemplar:
el arena, puede ser de cualquier tonalidad, desde el dorado
claro hasta el caoba oscuro o arena sombreado de negro;
el tricolor, que posee predominio del negro con manchas
color fuego en las extremidades y cabeza, y el azul mirlo,
que es predominantemente claro, azul plateado, salpicado
y jaspeado de negro.
Todos los colores descritos pueden presentar en mayor o
menor grado las manchas blancas típicas del Collie.
Su distribución correcta es la siguiente: el collar
completo o parcial, la pechera, las manchas en las patas
y pies y en la punta de la cola. Puede tener una lista blanca
en el hocico, en el cráneo o en ambos.