Esta raza es
el ejemplo del éxito de los criadores británicos
que querían, partiendo del Mastín Inglés,
obtener un perro de guardia que uniese las características
de éste al coraje y fidelidad del Bull Dog. La raza
fue oficialmente reconocida en 1924.
Es un perro de tamaño grande pero no excesivo, bien
construido y potente. La cabeza es amplia, con cráneo
cuadrado y hocico corto, mandíbula ancha. El tronco
es muy sólido con extremidades fuertes y musculosas.
El color puede ser leonado o atigrado, con una máscara
negra que se extiende un poco por encima de los ojos. Con
excepción de una pequeña estrella en el pecho,
las manchas blancas no se admiten. Tanto la cola como las
orejas no se cortan.
Es un óptimo perro de guardia, fuerte y valiente,
aunque fácilmente domesticable. Como casi todos los
perros de gran tamaño tiene una simpatía natural
hacia los niños, con los cuales juega muy a gusto.