La zona habitada
por el pueblo de los malamutes era la denominada del Kotzebue
Sound, un territorio comprendido entre dos grandes ríos:
el Kobuk y el Noatak.
Los hombres y mujeres de la tribu de los mahlemiut eran muy
apreciados entre las demás tribus inuit. Vivían
sobre todo de la pesca, a lo largo de las costas y los ríos,
y de la caza del caribú, cuyas migraciones estacionales
seguían.
Estos perros eran famosos por su belleza
y por sus características de fuerza y resistencia,
que hacían de ellos óptimos elementos para el
tiro. Eran, en general, más grandes y potentes que
los demás perros nórdicos, con aspecto similar
al lobo y grandes colas llevadas sobre el lomo.
Tres fueron las principales líneas de sangre que dieron
origen al Alaskan Malamute: laKotzebue, la M'Loot y la tercera
conocida como Hinmann o Hinmann-Irwin por el nombre de los
perros. Las dos primeras son sin duda, las más importantes
numéricamente, pero también la tercera tuvo
una notable influencia en la raza.
A la línea Kotzebue pertenecían
los primeros Malamutes registrados por el AKC (American Kennel
Club); son los que habían servido para estudiar el
estándar y habían proporcionado un primer "stock"
homogéneo para el reconocimiento de la raza. Eran,
en general de talla inferior a los sucesivos M´Loot,
que tenían hermosas cabezas anchas, con orejas generalmente
pequeñas y bien implantadas; tórax de barril
bien desarrollado, patas traseras muy bien anguladas y un
movimiento desenvuelto y elástico.
Trás el reconocimiento de la raza
por parte del AKC volvió a abrir las inscripciones
durante un segundo período. Esta vez antes de ser registrados
los perros eran sometidos a normas más severas: debían
conseguir 10 puntos de campeonato, es decir, obtener la puntuación
necesaria para llegar a ser campeón de belleza.
Fue en este período cuando se registraron
numerosos Malamutes de la línea M´Loot o M´Loot/Hinmann.
La línea M´Loot presentaba en general ejemplares
de talla más grande, con cabeza más estrecha,
hocico más afilado, orejas más largas y de nacimiento
más alto, tórax más estrecho, patas traseras
menos angulosas y un movimiento más rígido y
en forma de salto. Al cierre de las inscripciones por parte
del AKC se obtuvo un "stock" heterogéneo
de perros con los que criar y daba la posibilidad a los criadores
de seleccionar trabajando sólo con líneas puras
de sangre o combinándolas entre si.
En las primeras décadas del siglo
XX en Estados Unidos fueron muchos los que sintieron la fascinación
de las razas nórdicas y se apasionaron por ellas hasta
el punto de comenzar a criarlas. Los perros de trineos se
habían hecho famosos por sus hazañas y, agotada
la fiebre del oro, cada vez con mayor frecuencia se organizaron
competiciones de perros de trineo que en poco tiempo asumieron
importancia nacional e internacional. En aquellos años
las competiciones gozaron de un éxito de público
sin precedentes, y muy pronto en torno a este interés,
floreció un sistema de apuestas con sumas exorbitantes.
La fiebre del oro había hecho acudir a buscadores y
aventureros de todos los rincones de la tierra, de forma que
la población de aquella zona creció como nunca,
mientras pueblos y pequeñas ciudades parecían
surgir de la nada. De todas formas el Norte seguía
siendo un territorio duro e inhóspito, donde durante
mucho tiempo comunicaciones y transportes sólo eran
posibles con trineos tirados por perros.
En aquellos años se hicieron famosos,
e incluso legendarios, mushers como Scotty Allan, Leonard
Sepala y Arthur Walden. La primera gran carrera, organizada
en 1908, fue Alaska Sweepstakes, de 408 millas, de Nome a
Candle y vuelta. Esta se fue repitiendo cada año mientras
se iban añadiendo otras hasta la mítica Iditarod.
Al final del siglo XIX aumentó el
uso de los perros de trineo y las carreras se hicieron populares.
La necesidad de velocidad puso en peligro al malamute, ya
que éste era un perro poderoso, capaz de arrastrar
grandes pesos a través de jornadas inacabables, pero
no estaba construido para la velocidad. Los Malamutes fueron
entonces cruzados con perros más ligeros y rápidos
y la raza casi desapareció.
Este se pudo salvar gracias a los esfuerzos combinados de
Eva Short Shelley y su marido, Milton, de Nueva Inglaterra,
y Arthur Treadwell Walden en New Hampshire. |