Comience desde
el primer momento a habituar al cachorro a su nombre. Para
el Alaskan Malamute, que a menudo tiene una naturaleza muy
independiente, la llamada es una orden fundamental y deberá
exigir mucha obediencia. No permita nunca que el perro desobedezca.
El Alaskan Malamute es uno de los perros
más simpáticos: su carácter afectuoso
y su inteligencia harán de él un excelente compañero.
Sin embargo no hay que olvidar que es un perro que necesita
movimiento y compañía.
Estos perros no padecen el frío, pero sufren particularmente
la humedad.
Además del cuidado normal del pelo nuestro perro deberá
pasar un control periódico de las uñas si es
un perro que no se mueve mucho (lo cuál no es muy conveniente
en un Alaskan Malamute).
En climas calurosos, su salud corre peligro:
se fatiga en exceso y su piel suele cubrirse de eczemas una
situación peligrosa para su salud. |