Actualmente, el cocker ha pasado al ámbito familiar, convirtiéndose así en un perro de compañía por su carácter sensible, emotivo y educado. Así, en el hogar, el perro no tardará en acomodarse y convertirse en compañero inseparable de sus dueños, a quienes seguirá a todas partes. Esta raza tiene la característica de ser tranquila en la convivencia y de mantener una buena relación con el hombre; siempre y cuando éste le proporcione el cariño y el mimo que requiere.