Es un perro muy cariñoso, amante de las caricias y completamente inofensivo para las personas con las que convive. En cambio, es cauto y receloso con los extraños, pudiendo llegar a ser agresivo si es preciso pero, en el momento que perciba que el clima no es hostil, rápidamente estará esperando ser acariciado por los nuevos amigos de la casa. Es un animal que se puede dejar tranquilamente en compañía de los niños ya que juega con ellos con mucho cuidado y extremado amor, soportando con estoicismo las travesuras de los pequeños.