Muchos quedan asombrados por la resistencia que tiene esta raza ante situaciones que le causan dolor, golpes, heridas, inclusive fracturas, raramente expresan el dolor que sienten y si su dueño no se da cuenta en atenderlas a tiempo, puede tener consecuencias lamentables.
El Dogo Argentino no es un perrito para vivir en un departamento, ni en un canil separado de la familia, sí se puede adaptar a una casa con cierta superficie de terreno y que su dueño se tome el trabajo de hacerle un poco de ejercicio de acuerdo a su físico.